Tengo que admitir que los planes de suicidio inmediato quedaron un poco postergados.
No se que es lo que lo causó. Igual, sigo pensando que un suicidio teatral con mucha sangre y lágrimas no me vendría nada mal.
sábado, 26 de diciembre de 2009
domingo, 10 de mayo de 2009
El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar...
Estoy planeando mi suicidio. Sí, la verdad es que nunca le encontré sentido a la vida, y menos ahora.
Si alguien leyera esto seguro se preguntaría "¿Pero que la motiva a suicidarse?", la realidad es que siento que fracasé en todos los aspectos de mi vida. Y no siento que pueda remontar nada. Me chupa un huevo los que queden vivos, no es una excusa valida como para que yo siga viviendo mi infierno personal. Seré egoísta, pero es la verdad. Si mi viejo o mi vieja o incluso mi hermana se lamentan porque me muero, no me importa. Se supone que ellos quieren lo mejor para mí, y lo mejor para mí en este momento serían 3 cajas de rivotril, un revólver cargado o un pack de gillettes.
Igual, esta no es la primera vez que tengo pensamientos suicidas, muchas veces me atrajo la idea de quitarme la vida, pero nunca lleve el pensamiento a la acción, y para colmo soy bipolar. Así que por ahí esto es sólo un estado pasajero. Pero la diferencia entre estan vez y las anteriores, es que esta vez realmente siento uqe no voy a poder seguri vivendo mucho más. No tengo ninguna motivación para ver que me depara el futuro.
Veces anteriores llegué a pensar que si no vivía nunca podría tener hijos, o nunca podría ir a italia, o alguna boludez como esas, y fue aunque no lo crean, me mantuvo a salvo por algún tiempo. Pero esta vez, esta vez es completamente diferente. Esta vez estoy todo el día pensando en lo que tengo que hacer antes de morir, en las cartas que voy a dejar, en la gente que necesito ver o conocer antes de que sea el final, e incluso me puse a pensar en que método es el mejor y más efectivo para morir, porque si algo tengo en claro, es en que antes que "volver de la muerte" me mato (Ja ja ja, siempré amé el humor negro (?))
Así que bueno, probablemente si algún día me pongo fecha de vecimiento, sépanlo que se van a enterar, y una de mis cartitas va a ir para ustedes, que aunque no los conozco y ustedes no me conocen, aún así tengo algun tipo de conexion. Algún día alguien va a entrar a este blog, va a ver mi degeneración y desgaste, y va a aprender de eso, va a aprender a vivir la vida como yo no lo pude hacer (y ojalá tenga suerte!)
Si alguien leyera esto seguro se preguntaría "¿Pero que la motiva a suicidarse?", la realidad es que siento que fracasé en todos los aspectos de mi vida. Y no siento que pueda remontar nada. Me chupa un huevo los que queden vivos, no es una excusa valida como para que yo siga viviendo mi infierno personal. Seré egoísta, pero es la verdad. Si mi viejo o mi vieja o incluso mi hermana se lamentan porque me muero, no me importa. Se supone que ellos quieren lo mejor para mí, y lo mejor para mí en este momento serían 3 cajas de rivotril, un revólver cargado o un pack de gillettes.
Igual, esta no es la primera vez que tengo pensamientos suicidas, muchas veces me atrajo la idea de quitarme la vida, pero nunca lleve el pensamiento a la acción, y para colmo soy bipolar. Así que por ahí esto es sólo un estado pasajero. Pero la diferencia entre estan vez y las anteriores, es que esta vez realmente siento uqe no voy a poder seguri vivendo mucho más. No tengo ninguna motivación para ver que me depara el futuro.
Veces anteriores llegué a pensar que si no vivía nunca podría tener hijos, o nunca podría ir a italia, o alguna boludez como esas, y fue aunque no lo crean, me mantuvo a salvo por algún tiempo. Pero esta vez, esta vez es completamente diferente. Esta vez estoy todo el día pensando en lo que tengo que hacer antes de morir, en las cartas que voy a dejar, en la gente que necesito ver o conocer antes de que sea el final, e incluso me puse a pensar en que método es el mejor y más efectivo para morir, porque si algo tengo en claro, es en que antes que "volver de la muerte" me mato (Ja ja ja, siempré amé el humor negro (?))
Así que bueno, probablemente si algún día me pongo fecha de vecimiento, sépanlo que se van a enterar, y una de mis cartitas va a ir para ustedes, que aunque no los conozco y ustedes no me conocen, aún así tengo algun tipo de conexion. Algún día alguien va a entrar a este blog, va a ver mi degeneración y desgaste, y va a aprender de eso, va a aprender a vivir la vida como yo no lo pude hacer (y ojalá tenga suerte!)
Lo podés encontrar en:
Crónicas de una muerte anunciada
martes, 14 de abril de 2009
Fuck you!
Baje como siete quilos a fuerza de dieta. Vomite un solo día, y fué porque realmente si no me ayudaba iba a terminar vomitando igual. Me siento como un enfermo en recuperación. No sé. Para colmo le cuento a un amigo el problema que tengo y el pelotudo va y se lo cuenta a otro, y ahora estoy jodida. Pero jodida de lo que se dice JO-DI-DA.
(Nota mental: DEJAR DE CONFIAR EN LA GENTE PORQUE SÍ)
(Nota mental: DEJAR DE CONFIAR EN LA GENTE PORQUE SÍ)
Lo podés encontrar en:
Esto es una categoría sin nombre
viernes, 9 de enero de 2009
I'm not a princess, i'm the monster
Lo peor son esos momentos de lucidez en los que pienso: “No me puedo estar haciendo esto”. Esos momentos en los que me doy cuenta de que me estoy haciendo mierda lentamente, que ahora parece un sueño el poder elegir lo que quiero o no en mi estómago. Pero después la “jodita” se convierte en enfermedad, en problemas de salud, en gastroenteritis o problemas respiratorios.O quizás termine como mi amiga, dopada todo el día y pensando nada más que en las calorías que consume. Ya no se puede hablar con ella porque no sabe hablar de otra cosa que de la culpa que le agarra por comer y no vomitar. No quiero terminar así, pero no quiero seguir así, no quiero ser una princesa, tengo bien en claro que siempre voy a ser la hermanastra fea, el monstruito de la historia. Pero por lo menos quiero ser un monstruito flaco.
lunes, 5 de enero de 2009
Mia loves me?
No creo que haya una diosa llamada Mia que me guía por este tortuoso camino, no creo que sea ella la que me anime cada vez que me purgo, no creo que sea ella la que me incita a hacerlo cada vez mas seguido.
Creo que soy yo, mi mente, mis ganas de bajar de peso y el asco que me da verme, el asco que me da ser yo.
No estoy diciendo que otras personas no puedan pensar que hay alguien que los guía, pero aún así me parece ilógico que una persona en todos sus cabáles pueda creer que hay un dios atras suyo diciéndole que se haga mierda así mismo.
Creo que es "voz" que escuchan es su propia inconciencia, que les dice que sean flacos a cualquier precio, aunque les cueste la salud, o quizás la vida.
Me gustaría que alguien que cree que mia (o incluso ana) lo ama me responda y me diga cómo se siente tener un dios destructivo en la espalda.
Creo que soy yo, mi mente, mis ganas de bajar de peso y el asco que me da verme, el asco que me da ser yo.
No estoy diciendo que otras personas no puedan pensar que hay alguien que los guía, pero aún así me parece ilógico que una persona en todos sus cabáles pueda creer que hay un dios atras suyo diciéndole que se haga mierda así mismo.
Creo que es "voz" que escuchan es su propia inconciencia, que les dice que sean flacos a cualquier precio, aunque les cueste la salud, o quizás la vida.
Me gustaría que alguien que cree que mia (o incluso ana) lo ama me responda y me diga cómo se siente tener un dios destructivo en la espalda.
Twilight lover
¿Es posible que con sólo ver una película un día de mierda se transforme en un buen día?, sólo crepúsculo puede lograr ese efecto en mí (o jake).
Lo podés encontrar en:
Cuando no se expresar en palabras lo que pienso
viernes, 2 de enero de 2009
Nothing else matters
Me duele el estómago y me arde la garganta. Son las 9:45 am y acabo de vomitar un atracón y parte del desayuno. Es decir, estoy haciendo dieta desde hace un tiempo, la respeté a rajatabla durante una semana, pero después la empecé a romper y a vomitar lo consumido fuera de el régimen. Por lo tanto desayuné, pero una vez que puse mi estómago en movimiento, él quiso más comida, y tuve que comer más y más hasta que me qedo la comida atragantada.
Ésto es típico en mí, digo, romper las dietas, sino no pesaría lo que peso, pero que alguien me explique cómo se puede respetar una dieta sabiendo que si la rompes hay una solución fácil y rápida para descontar lo comido: el vómito.
Ya no me acuerdo lo que era sentirme culpable por haber comido algo que no debía y dejarlo seguir su curso, es decir, digerirlo.
Hacía varias semanas que me venía dando vueltas por la cabeza la idea de el vómito, la idea de poder controlar lo que yo quería para mi cuerpo y lo que no, pero sin privarme de las cosas que me gustaban.
El primer día que vomité estaba en mi casa, sola, y acababa de comer mucho de algo que no me acuerdo qué era exactamente, pero sí me acuerdo que tenía muchas calorías, y lo peor era que antes de eso había almorzado.
Yo tenía un par de amigas bulímicas, que aunque no las había incitado a que dejaran de vomitar, tampoco las incitaba a lo contrario. Yo sólo me limitaba a consolarlas y a tratar de que el problema no se les fuera de las manos, osea, en cuanto tuvieran el más mínimo problema de salud las controlaría. En una oportunidad hasta me había contenido de preguntarle a una de ellas qué método usaba para purgarse.
Ya había hecho unos trabajos contra la anorexia y la bulimia en el colegio, casi que me sabía todos las consecuencias que traían estas enfermedades al que las padecía. También había leído el libro abzurdah de Cielo Latini, y me auto-mutilaba para cortar mis ataques de depresión que sin contar algunas excepciones, se daban porque odiaba mi cuerpo o por algun chico que nunca me iba a mirar por mi sobrepeso.
En fin, era una persona saludable si no se contaban los kilos que tenía de más, y sabía en lo que me estaba metiendo. Pero aún así me dije a mi misma: "Si pudiera simplemente volver atrás y no comer lo que comí", y entonces mi mente me dió una solución, un poco tonta, hasta un poco arriesgada quizás. Yo sabía lo que en términos generales hacía una bulímica para vomitar, y además muchas veces en mi vida había vomitado, entonces tampoco me daba extremo asco.
Fui al baño y me mire al espejo. Una papada, cachetes gigantes, una cara horrible, quizás lo único salvable eran mis ojos o incluso un poco mis dientes, no podría decir que apreciara nada más de mi cuerpo.
Me agaché sin flexionar las rodillas en dirección al inodoro, levanté la tapa del inodoro y metí dos dedos en mi garganta tocando mi campanilla, me quedé así por un buen rato, hasta que me agarraron arcadas y me empezó a faltar un poco el aire. Sentí como los músculos de mi esófago se contraían y pensé "¿Por qué no sale?", entonces intenté una vez más. Ya tenía los ojos rojos y un poco lagrimosos. Esta vez tampoco quiso salir, a pesar de que estuve más tiempo intentándolo. Estaba por salir del baño cuando me mire de nuevo en el espejo.
Entonces abrí el botiquín y saqué mi cepillo de dientes, me agaché nuevamente en dirección al inodoro y lo meti en mi garganta, esta vez estuve más tiempo aún, y lo logré. Sentí como la comida empezaba a subir, respiré un poco y lo volví a intentar.
La comida salió y se estrelló contra el inodoro, y yo entre lágrimas y ardor me reí ásperamente por que había triunfado.
Ésto es típico en mí, digo, romper las dietas, sino no pesaría lo que peso, pero que alguien me explique cómo se puede respetar una dieta sabiendo que si la rompes hay una solución fácil y rápida para descontar lo comido: el vómito.
Ya no me acuerdo lo que era sentirme culpable por haber comido algo que no debía y dejarlo seguir su curso, es decir, digerirlo.
Hacía varias semanas que me venía dando vueltas por la cabeza la idea de el vómito, la idea de poder controlar lo que yo quería para mi cuerpo y lo que no, pero sin privarme de las cosas que me gustaban.
El primer día que vomité estaba en mi casa, sola, y acababa de comer mucho de algo que no me acuerdo qué era exactamente, pero sí me acuerdo que tenía muchas calorías, y lo peor era que antes de eso había almorzado.
Yo tenía un par de amigas bulímicas, que aunque no las había incitado a que dejaran de vomitar, tampoco las incitaba a lo contrario. Yo sólo me limitaba a consolarlas y a tratar de que el problema no se les fuera de las manos, osea, en cuanto tuvieran el más mínimo problema de salud las controlaría. En una oportunidad hasta me había contenido de preguntarle a una de ellas qué método usaba para purgarse.
Ya había hecho unos trabajos contra la anorexia y la bulimia en el colegio, casi que me sabía todos las consecuencias que traían estas enfermedades al que las padecía. También había leído el libro abzurdah de Cielo Latini, y me auto-mutilaba para cortar mis ataques de depresión que sin contar algunas excepciones, se daban porque odiaba mi cuerpo o por algun chico que nunca me iba a mirar por mi sobrepeso.
En fin, era una persona saludable si no se contaban los kilos que tenía de más, y sabía en lo que me estaba metiendo. Pero aún así me dije a mi misma: "Si pudiera simplemente volver atrás y no comer lo que comí", y entonces mi mente me dió una solución, un poco tonta, hasta un poco arriesgada quizás. Yo sabía lo que en términos generales hacía una bulímica para vomitar, y además muchas veces en mi vida había vomitado, entonces tampoco me daba extremo asco.
Fui al baño y me mire al espejo. Una papada, cachetes gigantes, una cara horrible, quizás lo único salvable eran mis ojos o incluso un poco mis dientes, no podría decir que apreciara nada más de mi cuerpo.
Me agaché sin flexionar las rodillas en dirección al inodoro, levanté la tapa del inodoro y metí dos dedos en mi garganta tocando mi campanilla, me quedé así por un buen rato, hasta que me agarraron arcadas y me empezó a faltar un poco el aire. Sentí como los músculos de mi esófago se contraían y pensé "¿Por qué no sale?", entonces intenté una vez más. Ya tenía los ojos rojos y un poco lagrimosos. Esta vez tampoco quiso salir, a pesar de que estuve más tiempo intentándolo. Estaba por salir del baño cuando me mire de nuevo en el espejo.
Entonces abrí el botiquín y saqué mi cepillo de dientes, me agaché nuevamente en dirección al inodoro y lo meti en mi garganta, esta vez estuve más tiempo aún, y lo logré. Sentí como la comida empezaba a subir, respiré un poco y lo volví a intentar.
La comida salió y se estrelló contra el inodoro, y yo entre lágrimas y ardor me reí ásperamente por que había triunfado.
La bulimia y la anorexia no se reservan sólo a mujeres, también matan hombres
Estaba dando vueltas por la web cuando encontre un blog que habla mucho sobre la anorexia y la bulimia, no a favor, sino en contra, y me quedé leyéndolo un rato. Fue entonces que encontré una entrada llamada: Gustavo, un chico bulímico, en él se hablaba de un chico que había padecido bulimia y ahora anorexia. Lo que me incitó a dejar un comentario es el hecho de que la gente piensa que la bulimia y la anorexia es cosa de chicas. Para los que no quieren ir al enlace y buscar mi comentario se los dejo acá abajo:
"La realidad es qe cuando te disgusta tu cuerpo no vale el sexo. Cuando te odias a vos mismo y no te gusta lo qe el espejo reflejo no importa si sos hombre o mujer. Tampoco importa cuando no paras de comer y te sentís culpable, cuando no vomitas y te sentís culpable o cuando vomitas y te sentís culpable de cagarte la vida. Lo que la sociedad crea no son sólo estereotipos de mujeres, aunque en menos medida, también crea estereotipos de hombres poderosos y buen mozos, chicos de gimnasio con todo trabajado.También hay otra verdad, cuando sos bulímico o anorexico sólo vos te podés salvar. No importa que los demás te digan que te ves bien, que estas lindo o no, porque cuando la visión de tu propio cuerpo no te gusta no interesa la opinión del otro. Yo no soy una gran experta en el tema, aunque soy bulímica hace poco y no soy una pro-mia, o voy religiosamente a vomitar 4 veces al día, sé lo que es la “necesidad” del vomito, el sentirte bien porque expulsaste de tu cuerpo lo que se supone que te tiene que hacer bien. Y también estuve del otro lado, tuve amigas bulímicas y anorexicas, vi los desastres que pueden llegar a causar estas enfermedades, y aún así me “enfermé”.En fin, lo que qería dejar en claro es que me parece que así como la gente dice que los anorexicos o bulímicos son unos idiotas, que si fueran inteligentes comerían, ésa gente es la estúpida que no se puede poner en el lugar del otro y analizar por un momento lo que es que no te guste nada de vos, no tener amor propio. Gracias, muy buen blog."
"La realidad es qe cuando te disgusta tu cuerpo no vale el sexo. Cuando te odias a vos mismo y no te gusta lo qe el espejo reflejo no importa si sos hombre o mujer. Tampoco importa cuando no paras de comer y te sentís culpable, cuando no vomitas y te sentís culpable o cuando vomitas y te sentís culpable de cagarte la vida. Lo que la sociedad crea no son sólo estereotipos de mujeres, aunque en menos medida, también crea estereotipos de hombres poderosos y buen mozos, chicos de gimnasio con todo trabajado.También hay otra verdad, cuando sos bulímico o anorexico sólo vos te podés salvar. No importa que los demás te digan que te ves bien, que estas lindo o no, porque cuando la visión de tu propio cuerpo no te gusta no interesa la opinión del otro. Yo no soy una gran experta en el tema, aunque soy bulímica hace poco y no soy una pro-mia, o voy religiosamente a vomitar 4 veces al día, sé lo que es la “necesidad” del vomito, el sentirte bien porque expulsaste de tu cuerpo lo que se supone que te tiene que hacer bien. Y también estuve del otro lado, tuve amigas bulímicas y anorexicas, vi los desastres que pueden llegar a causar estas enfermedades, y aún así me “enfermé”.En fin, lo que qería dejar en claro es que me parece que así como la gente dice que los anorexicos o bulímicos son unos idiotas, que si fueran inteligentes comerían, ésa gente es la estúpida que no se puede poner en el lugar del otro y analizar por un momento lo que es que no te guste nada de vos, no tener amor propio. Gracias, muy buen blog."
Presentación
Hola! Te voy a contar un poco cómo fui, y cómo soy, en fin, mi historia mas reciente.
Soy una adolescente que tras pelear la batalla contra los estereotipos y la belleza superficial perdió, y terminó cayendo en el oscuro mundo de la bulimia. Yo era una persona común que creía que las chicas esqueléticas son un asco, que vale mucho más la personalidad de una persona que su cuerpo, y que no importaba cómo me viera porque total la gente lo que iba a valorar era como era en realidad.
Pero la cruda verdad es que no, la gente es hipócrita, la gente miente, a la gente le gustan las cosas lindas, no les gusta ver gente gorda, no les gusta ver gente fea, no les gusta porque les da miedo ser así algún día.
Esa misma gente que brinda por la belleza exterior, es la misma gente que dice que lo que busca en la otra persona es su forma de ser, pero no, no es así.
Por esta sociedad de mierda, que no hace otra cosa que alentar el consumo fue que terminé así, todavía sigo pensando que las chicas esqueléticas dan asco, pero la diferencia es que quiero ser una de ellas, me torné mucho más exigente con mi cuerpo, no me puedo ver al espejo porque me doy asco, y ya me olvidé de lo que es tener autoestima. Eso es lo que creó la sociedad, una persona sin sueños, una persona cuya única meta es ser flaca, por más de que en el camino deje mi salud de lado. Porque la realidad es que yo ya sabía en lo que me metía cuando empecé a vomitar hasta las lágrimas, pero aunque lo sabía seguí, porque prefería un paro cardio-respiratorio a verme gorda.
En fin, recapitulando, se podría decir que este blog es mi sitio de purga sin vómito, un sitio de catarsis, un sitio dónde puedo mostrarme al mundo tal cual soy en realidad, sin esa pared de "no me importa cómo me veo, soy feliz así".
Soy una adolescente que tras pelear la batalla contra los estereotipos y la belleza superficial perdió, y terminó cayendo en el oscuro mundo de la bulimia. Yo era una persona común que creía que las chicas esqueléticas son un asco, que vale mucho más la personalidad de una persona que su cuerpo, y que no importaba cómo me viera porque total la gente lo que iba a valorar era como era en realidad.
Pero la cruda verdad es que no, la gente es hipócrita, la gente miente, a la gente le gustan las cosas lindas, no les gusta ver gente gorda, no les gusta ver gente fea, no les gusta porque les da miedo ser así algún día.
Esa misma gente que brinda por la belleza exterior, es la misma gente que dice que lo que busca en la otra persona es su forma de ser, pero no, no es así.
Por esta sociedad de mierda, que no hace otra cosa que alentar el consumo fue que terminé así, todavía sigo pensando que las chicas esqueléticas dan asco, pero la diferencia es que quiero ser una de ellas, me torné mucho más exigente con mi cuerpo, no me puedo ver al espejo porque me doy asco, y ya me olvidé de lo que es tener autoestima. Eso es lo que creó la sociedad, una persona sin sueños, una persona cuya única meta es ser flaca, por más de que en el camino deje mi salud de lado. Porque la realidad es que yo ya sabía en lo que me metía cuando empecé a vomitar hasta las lágrimas, pero aunque lo sabía seguí, porque prefería un paro cardio-respiratorio a verme gorda.
En fin, recapitulando, se podría decir que este blog es mi sitio de purga sin vómito, un sitio de catarsis, un sitio dónde puedo mostrarme al mundo tal cual soy en realidad, sin esa pared de "no me importa cómo me veo, soy feliz así".
Lo podés encontrar en:
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