Tengo que admitir que los planes de suicidio inmediato quedaron un poco postergados.
No se que es lo que lo causó. Igual, sigo pensando que un suicidio teatral con mucha sangre y lágrimas no me vendría nada mal.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)